Mi trabajo es el camino

single-image

Trabajo infantil. Todo lo que se pueda decir para combatirlo o para justificarlo parece estar dicho. Sin embargo, duele tenerlo enfrente. A mí me duele. Un niño. Una niña. Con obligaciones de adulto. Con necesidades elementales insatisfechas. Con muchos derechos cancelados. Empujando su vida con esfuerzo. Cada vez que veo trabajar a uno de esos niños sufro. Cada vez que le veo reír, mi alegría es muy grande.

El camino de todos los míos también lo camino yo.

Cada día cargo en la bicicleta los bidones y recorro la distancia que me separa del pozo.

A la vuelta todo se hace más difícil. El agua pesa y yo no puedo pedalear con facilidad.

Además, está el calor del sol que no cesa de caer sobre mí.

Pero debo hacerlo y lo hago. No hace falta que me lo pidan. Lo hago.

Tampoco es bueno para mí que alguien me recuerde que, a esa hora, yo debería estar en la escuela aprendiendo a leer y a escribir.

Porque ya sé que debería.

Igual que sé que debería hacer otras muchas cosas que no hago.

Porque no puedo hacerlas.

Da lo mismo. Me toca seguir avanzando de regreso a la aldea.

Donde los míos esperan el agua que yo les traigo.

Esa es mi tarea ahora. Y ésa es también mi alegría.

Soy uno de ellos. Yo les llevo el agua. Estamos juntos, los míos y yo.

 

Pepe Navarro – Foto tomada en Burkina Faso (2017)

Dejar un comentario

avatar
  Subscribe  
Notify of

You may like